viernes, 29 de mayo de 2020

el obstáculo es el camino

Hay un saludo chino que dice: “Te deseo que vivas tiempos interesantes”, que en realidad era tomado como una maldición para mentes que funcionan en vigilia ordinaria; es decir, te deseo problemas para que "te resuelvas". Te deseo que no te subvencionen el alma, ni te modulen con "nuevas y viejas normalidades". Te deseo que te alejes de todos esos artificios que te sobreprotegen hasta el punto que tu mismo ya no sabes protegerte; que te sobreprotegen hasta tal punto que ya no eres capaz de desarrollar tus propias habilidades. Te deseo eso, amigo, para que te superes, para que evoluciones, para que pasemos a otra etapa lo suficientemente interesante que merezca ser recordada.



domingo, 24 de mayo de 2020

Rigaudón

Estoy cansado y contrariado por la deriva que están tomando los acontecimientos.

Harto de malas miradas, de juicios innecesarios, de creerse uno más que el otro, de que si yo tengo la razón y tu no.

En nuestra defensa diré que nuestro baile es temprano, recogidito y despacio todo bien hecho y calculado. Se agarra tanto con la mirada como con las manos mientras se marcan los pasos centenarios. Los ángeles miran y su pueblo baila en este sacro arte del movimiento. Vamos desde el minueto a la Polca de Rigaudon, desde Gigué hasta el gran Vals vienés. El

Pero es acabar nuestra sesión - cuando todavía el aire sigue danzando en círculos con suave y perfecta armonía - para que lleguen los de la  clase de biodanza; esas personas contrahechas, con demasiadas siestas y poca entraña, que de tanto deshilacharse van a desarrollar una escoliosis funcional, que regalan el abrazo al desconocido sin haberle visto los ojos.

Una vez, no me pude contener de la rabía y le pregunte al que se llama así mismo Maestro, ¿Quien es vuestro Bach? Me dijo: la luna y el sol.

¿La luna y el sol?

Imperio!
Imperio!
Bach e Imperio, le respondí.

viernes, 22 de mayo de 2020

El email

Hola querid@ ,

Te escribo desde un lugar lejano y recóndito. Vine aquí a vivir aventuras y me encontré casado y con cuatro niños. El trabajo me tiene maniatado y , cuando llegó a casa, ni siquiera me quedan fuerzas para hacerle el amor a mi mujer. Hace tiempo que sé que me engaña. Si es que se le puede llamar engaño.

Ante sus ausencias, cada vez más frecuentes , decidí dejar de lado mis ataduras conyugales y vivir la vida. Hacía un par de semanas que una chica rusa me mandó un correo y decidí responder. Siempre me he reído de esos feos y gordos que van de la mano de chicas despampanantes. De esos que parece que paseando las virtudes de sus novias esconden sus miserias propias. Y siempre he detestado la gente que se aprovechaba de la miseria ajena para su propio beneficio. Ahora era yo el que buscaba tener un devaneo sexual con María , jaquetona tremenda, de metro ochenta , piel lechosa, ojos verdes , labios carnosos y melena rubia que caía hasta allá donde la espalda pierde su digno nombre.  Ahora era yo el cornudo barrigón al que el pelo le raleaba más rápido de lo que le salían canas. Y ahora era yo el que estaba deseando pasear a María delante de todos mis conocidos.  Aunque, bien sabía que ella solo buscaba una vida mejor lejos de la pobreza de su pequeño pueblo, perdido en mitad de la nada. Eso me daba igual. Quería engañarlos a todos, quería esconder mis miserias.

Maria se ganó un lugar en mi vida, los correos fluían , me resultaba simpática , agradable y su facilidad para aprender el castellano me dejó pasmado. Un día hablamos por teléfono y eso lo cambio todo. Ella quería venir. No aguantaba más y me pedía abandonar a mi familia y traerla aquí. Yo le expliqué que no era tan sencillo. Quedamos en que vendría de visita , nos conoceríamos e iríamos paso a paso.  Había un problema: ella no tenía dinero para pagarse el billete.

Yo, querid@ amig@, cómo bien sabes , siempre he sido un hombre precavido y , a pesar de que es difícil hacerlo cuando tienes cuatro hijos, había conseguido ahorrar algo de dinero. Suficiente para pagarle el billete de avión (ida y vuelta ) , los trámites aduaneros necesarios y una estancia en un bonito hotel convenientemente situado cerca de mi casa, en mi ciudad. Así mis escapaditas serían más fáciles.

Maria me pasó su cuenta de banco el diez de Marzo, el vuelo era el catorce. María cogió el vuelo en Moscú. El vuelo duraba catorce horas. Cuando llegó aquí le realizaron un escáner de temperatura y pareció tener fiebre. Fue aislada en un ala médica del aeropuerto y le concedieron hacer una llamada.  Llamó a casa. Con el descoloque horario no tuvo en cuenta la hora local. Yo estaba trabajando, mi mujer en casa con los niños y la cuarentena recién comenzada.

Todo esto lo supe por una nota que me dejó mi mujer sobre la mesa. Cuando llegué a casa se había ido ya con su querido, poniendo, de facto, fin a nuestro matrimonio guión farsa. Yo me quedé con cuatro niños que alimentar y aguantar durante, a priori, cuarenta días. Nunca pude contactar con María. Su correo estaba offline. No tenía su teléfono. Nada.

Seguí yendo a trabajar una semana más. Ese viernes me echaron. Al poco leí en el periódico que había muerto una persona de las que iba a bordo del avión, procedencia Moscú, que había sido puesto en cuarentena . Yo me había comido la cabeza desde el principio con la muy alta posibilidad de que Maria fuese un fraude. De que todo eso de venir a visitarme fuese una treta para sacarme el dinero. Ahora esa posibilidad se entrelazaba con la de que estuviese muerta. Fifty fity. Que más da.

El otro día mi tercer hijo enfermó. Tosía sin parar y le subió la fiebre una barbaridad. Al llamar al servicio médico me aseguraron que sólo podían hacerle el test pero que no podrían tratarlo por no estar cubierto por ningún seguro. Yo perdí el seguro al perder el empleo. El poco dinero que tenía ahorrado lo perdí en María. No tenía manera de tratarlo. No tenía dinero ni para comprar medicinas.

Es por eso que te escribo. La cuarentena es un momento para darse cuenta de lo que realmente importa. Mi hijo dio positivo por Covid esta mañana . Posiblemente sus hermanos estén también enfermos. Mi mujer me abandonó, me echaron del trabajo y yo me he dado cuenta de que mis hijos lo son todo para mí. Necesito que alguien me eche una mano. Y, tú me conoces , no me gusta pedir ayuda y menos económica pero no me queda otra.

Por favor ayúdame. Creo que, aunque he cometido errores, tremendos errores , todos merecemos una segunda oportunidad. Tú, querid@ amig@, te puedes convertir en mi ángel de la guarda y , lo que es más importante, en el de mis hijos. Ni que decir tiene que, tan pronto como esto pase, recupere mi trabajo y levante la cabeza un poco, te pagaré la deuda que ahora mismo estoy contrayendo contigo.

Cómo sabes el envío de dinero entre nuestros dos países está sujeto a impuestos de distinto tipo e incluso puede ser arbitrariamente confiscado por las autoridades así que no queda otra más que hacer un envío de Bit Coins. Debajo dejo mi cuenta. por favor , ten en cuenta que el futuro de cuatro inocentes criaturas depende de ti.

Deberás copiar y pegar esta dirección y eliminar los***

b***c1qedc87ketms8na3tvkcfcpfv40x2lmp02750nfv

Muchas gracias .

sábado, 9 de mayo de 2020

San Juan

Vivo en una casa,
que es un castillo.
Desde su torre mas alta

veo el reino de los vivos.
Desde esta mi ventana,
mis ojos son testigos:

Cuando llega la escarcha
y empieza el frío, he visto
salir a la Muerte de su escondrijo.

Llega la Peste, jinete
de un caballo cobrizo.
Es amiga de la Muerte

y trae en la grupa a la Guerra.
Eso veo desde mi castillo:
como asolan la Tierra

y el reino de los vivos,
Muerte, Peste y Guerra;
cuando llega el frío.

Vino un jinete blanco,
redentor de los vivos
pero lo mataron los bancos

y un hombre con flequillo.
Lo dejaron en harapos
y se comieron su equino.

Perdieron la esperanza
los moros y judíos.
Murió la raza blanca,

encerrada en sus castillos.
Ahora solo somos fantasmas
que vagan en el olvido.



martes, 5 de mayo de 2020

HAIKU BORRACHO

"UNA CAÑA PORFA"

ESTAMOS EN UNA FARMACIA

"JÓ ME CAO EN TÓ"

LUNA LLENA

...luna que bella eres
si fijan a crecer en ti
las flores y los claveles...

El Pau con su guitarra se insinúa en mis auriculares y en mis recuerdos
y de repente uno tsunami de emociones...
no es culpa de mi inestabilidad ni de la cuarentena
es la luna llena que se acerca
dominando como siempre mi subconsciente.
Sueño mucho últimamente
emociones pasadas
lagrimas secas
viajes de un tiempo lejano...
Con mi maleta de melancolía
me pierdo por las calles de Graná
Me paro y miro a la luna:
llevaba 50 días sin que su luz me pudiese dar alivio.
La Alhambra de noche
yo sola sentada
ahogo con placer en mi nostalgia
no es mal de amores...
solté ya hace mucho
es darse cuenta que la fuerza de una guerrera
no está en su luciente armadura
que con una sonrisa se pierde por el mundo
si no en sus momentos a solas
con su imagen reflejada en una noche
que parece eterna...
pero mañana va a salir el sol.
Como siempre.

sábado, 2 de mayo de 2020

el dáugaba

Iba esta mañana dando mi paseo por Wuhan, cuando me he encontrado al arquitecto-jefe de la Alhambra con un viejo grabado del monumento, iba parando uno a uno a todas las personas diciéndoles - ¡venid, venid! ¡Seguimos siendo hermosos! - el plan es ir por toda China perfeccionando sus técnicas de persuasión. Si le falla, hizo un cursillo básico de hipnosis facilitado por la Junta. De todas formas, se le ha prometido llamarle todos los días para mostrarle nuestra preocupación por él y cuando vuelva recuperar su puesto.

Ese solo era un detalle sin importancia, lo importante es que en el informe llegado esta mañana se ha revisado una muestra de sentimientos post-pandémicos, donde para nuestra sorpresa, la Alhambra no se encuentra entre las cosas que se echan de menos. En la Junta hemos simplemente aplicado la lógica a estas emociones, y hemos llegado a la conclusión de que nadie puede echar de menos algo que lleva tantos años consumiendo tanto espacio, y menos con esa arrogancia...

 - ¿Qué le da derecho a ocupar esa colina tanto tiempo? - Ha preguntado el director. ¿Está al día con sus pagos? Lo revisaremos. Revisaremos los papeles desde Boabdil a Bermúdez y encontraremos las lagunas técnicas de vuestras emociones. Mi misión es haceros saber que, de antemano, gracias a dicha muestra neuronal desafectiva se ha firmado la venta, tapia a tapia a Goldman Sachs para que sea troceada en Wall Street. En Wall Street aprecian ahora mucho la arena rojiza; les hemos pedido que usen el término “alpañata” para aumentar su valor, la recepción ha sido muy positiva. Wall Street no deja de ser una pared, tanto igual que la alhambra - no notarán la diferencia - hemos aseverado los técnicos.  Más jardines para Wall Street, más mercado para la Alhambra. Y da igual donde poner la fuente y donde poner el panel de dividendos. Ese toro de la economía también puede sostener una fuente, y la poesía más bella de dos hermanas, esa que se equivoca contando los centuriones de Orión, podría perfectamente estar sobre el parqué de conteo de Brent. Eso nos servirá a los economistas para recordar que nos llevamos equivocando milenios. En la Colina roja hemos decidido poner un gran panel luminiscente también a modo de recordatorio, reza así: "Cómprale al que heredó, porque no sabe lo que vale". 

Si pensáis que es la malignidad los que nos empuja estáis equivocados. Son los informes. Además, los economistas somos los que más necesitamos las bondades espirituales del arte. Y no vosotros historiadores del arte, vosotros lo que necesitáis es dinero. Para ello, os hemos preparado un curso de economía inductiva. Ahora sí, con este cursillo podéis trabajar en el Tapial de Wall Street. Sensibilidad artística sobre Econometría I y II. Impartido coralmente por Buffet y Bansky. La crítica está entusiasmada: Los números se llenarán de poesía, y el arte de billetes de algodón y lino.

Os escribo bajo esta armadura de par y nudillo que nos hemos quedado en el departamento como prima por nuestra gran gestión. El último informe remitido dice que somos hoy sin duda más sensibles que ayer, aún así no queremos comprensión...

Hemos pensado vuestro futuro mejor que vosotros, no os molestéis, estáis a años luz... y siempre podéis quejaros por lo bajo de nuestras malignidades  mientras bebéis un gintonic en esa nueva terraza de Central Square.







viernes, 1 de mayo de 2020

La cuarentena se ha convertido en algo así como el día de la marmota: todos los días empiezan igual, todos los días te levantas con el hastío de que otra vez es lo mismo de ayer y anteayer y el día anterior... Con la diferencia de que no puedes hacer lo que te venga en gana porque las consecuencias de tus actos sí que perduran. NOT FAIR

Infectada 289/k

La hora de la siesta no es la hora de escribir

El otro día vi "Matrix". Hace poco leí " La insoportable levedad del ser ". Ambos versan, en cierto modo, de lo mismo: como las decisiones, en apariencia más irrelevantes, nos guían paso a paso hacia nuestro destino, hacia nuestra realidad. Y como, a la vez, esa realidad es sumamente subjetiva.

Igualmente, la necesidad de volver a atrás, de cuestionarse nuestras decisiones, se plantea imperativa a la par que fútil. De que nos sirve plantearnos por qué tomamos cierta decisión si no va a cambiar nada en nuestra realidad. En cierto modo esto nos lleva al pragmatismo más absoluto. Hay que hacer cosas, hay que hacerlas bien. No hay que cuestionarse por qué las hacemos sino, mas bien, para qué.

Llueve ahí fuera

 La luz es gris desde hace tres días. No hay sol. No se deja ver. Tengo la sensación de estar atrapado en una prisión de la que no puedo sal...