miércoles, 25 de marzo de 2020


1 de diciembre de 2025

9:15 - Me levanté. Parece que va a ser un día soleado. Suerte para los hijos de puta del turno de paseo de hoy. Para cuando me toque la semana que viene anuncian lluvia…así que otro turno más a joderse.

9:30 - Me hice un café y una tostada de aceite mientras veía las noticias. En China han aumentado la política de hijos obligatorios por pareja de 3 a 4. El IBEX 15 ha subido un 0,02%. No está mal. Trump se presenta a su tercer mandato para el año que viene.

10:00 - Recibí los suministros mensuales del gobierno. La verdad estoy un poco harto de los mismos 7 menús cada semana. En mi próximo turno de salida intentaré conseguir un poco de jamón en el mercado negro.

10:15 - Comienzo de jornada laboral. Hoy recibimos a 2 compañeros de trabajo nuevos. Parecen buena gente, aunque uno de ellos tenía muchos problemas con su línea de internet y el otro tenía de fondo la cocina. Creo que no es muy profesional, aunque el pobre seguro que tiene que vivir en un apartamento pequeño. También se oía de fondo la video-escuela de sus hijos. Creo que un micro con cancelación de ruido no es tan caro. Iremos viendo.

11:00 - Llamada con mi jefe. Me ha dicho que van a “echar a la calle” a Jacinto porque siempre tarda 3 o 4 horas en responder a los mensajes de chat. Ojalá “me echasen a mí a la calle”.

11:15 - Entrevista de trabajo con un candidato. Dice que su mayor motivación es trabajar de forma cercana al equipo. Pienso que sería un buen sustituto para Jacinto. Este por lo menos aprovecharía nuestra herramienta de comunicación, que para algo la empresa ha pagado 1 millón por la funcionalidad de llamada por holograma.

12:15 - Caliento el menú de los lunes: arroz con salchichas. El menú semanal del año pasado me gustó más. Creo que el gobierno ha recortado en general la cantidad de azúcar.

13:00 - Sesión de Virtual Coffee con los compañeros de equipo. No me parece en general mala idea, pero tampoco pienso que debería ser obligatoria. Vale que hay que socializar es una necesidad humana básica, pero cuando uno quiera, ¿no?

13:30 - Reunión de Employer Branding con el jefe. Estudiamos la posibilidad de implantar el beneficio de empresa de una reunión personal a la semana con una persona aleatoria del grupo de trabajo. Los trajes de aislamiento de nivel 3 son demasiado caros. Si queremos que salga adelante la iniciativa tendrán que ser de nivel 2.

15:00 – Presentación global de los resultados anuales a cargo del CEO. La buena noticia es que este año conseguimos alcanzar niveles de productividad similares a febrero de 2020 gracias a las políticas de conectividad remota 5.0.

17:00 – Sesión diaria de deporte en el canal del gobierno con mi nuevo micro-gimnasio. El cabrón de Jeff Bezos tiene el monopolio del comercio online desde que explotó el mercado con su micro-gimnasio plegable. Dicen las malas lenguas que el año que viene se presenta a presidente de la Comisión Global Por El Futuro De La Humanidad. Y el hijoputa sigue calvo. Joder, pá algo en lo que hemos avanzado…

18:00 - Ducha. Hoy me pasé un poco de los 2 minutos reglamentarios. Ahí tengo los 20 créditos de reserva si me viene la multa.

18:15 – Mi mujer me leyó un poco del libro “Hipnosis para viajar a Perú”. Me está gustando, parece que estás allí de verdad. Con voz humana real es más auténtico. Vamos ya por la segunda semana de viaje. Para el próximo viaje tenemos que comprar también uno de esos aparatos que transmiten los olores al mismo tiempo.

19:30 – Concierto en directo de Metallica. Los pases especiales con cámaras VIP hacen que los 80€ merezcan la pena.

21:30 – Cena con la familia. Creo que mis padres deberían comprarse ya una cámara nueva. Me lo apunto para su próximo regalo de aniversario. Nota: tengo que decirle a mi hermana la próxima vez que venda ya el coche. Oí de una promoción que da 100 créditos por los materiales.

22:30 – Un poco de tele. Dicen de pasada que los científicos piensan que tendrán la vacuna para el año que viene. Lo mismo dijeron el anterior, y el anterior, etc. ¿hay alguien que todavía se lo crea?

23:00 – Aquí estoy en la cama escribiendo. Reflexiono si merezco ser uno de los dos millones de supervivientes.

Gabri


lunes, 23 de marzo de 2020

Bajar a por un cartón de leche

Voy a contar la "TaleOfQuarantine" que me acaba de pasar. Por mantener vivo el blog y porque puede resultar interesante en algún psicótico sentido.

Necesitaba leche de soja y arena para gatos. La arena para gatos era urgente. Así que he bajado al Carrefour de Gran Vía, el pequeñito. Estando ya ahí me ha dado vergüenza coger sólo dos cosas y que pensaran que era una cuentista. Así que me he puesto a vagabundear por la tienda mirándolo todo, buscando qué más comprar para cubrir mi coartada.

Poco a poco me he ido cargando de cosas tales como: unas tortitas de arroz con chocolate, una lata de mejillones, un ramen de ese instantaneo guarrufo, una bolsa de almendras...  Productos todos de "primera necesidad", claro, con lo que ya he empezado a generar desconfianza en los dos dependientes y dos señoras que estaban ahí. - Huelga decir que las señoras venían cada una por separao, como manda el reglamento.-

Yo ya empezaba a notar que me miraban de reojillo, juzgando mi abuso del tiempo en un espacio público (esto todo mi interpretación de la realidad, por supuesto). Así que para no levantar más sospechas he decidido coger la arena e irme. Fuck. No había arena.

¿Qué hago? ¿Pago esto aquí y me voy al Carrefour de Trinidad? Pero si voy al otro con compra de éste metida en la bolsa, quizá se piensen que les estoy robando...

Nota: Sólo en Mercadona y en Carrefour tienen leche de soja sin fructosa. El Mercadona es mala idea en los tiempos que corren, así que la única opción era ir a otro Carrefour. 

Mejor dejar aquí las cosas y comprarlo todo directamente en el otro....

Bueno, bueno, bueno. En qué hora. Yo, que llevo 10 minutos paseándome por la tienda incomodando al resto con mi innecesaria presencia, encima tengo la desfachatez de volver a dejar en su estanteria los productos que había cogido y llevado un buen rato en mis manos. Sin guantes.

Mientras andaba por la tienda recolocando en su sitio cada cosa, juro que me he sentido Cersey Lannister en su Walk of Shame. Aunque la vergüenza me impedía levantar la vista y verles las caras, notaba varias miradas de reprobación y juicio sobre mí, "qué cojones haces volviendo a dejar las cosas que ya has tocado, sucia, nos vas a infectar a todos". Qué "chao" más seco e hiriente me ha dedicado la dependienta cuando he salido. Me han entrado hasta ganas de llorar.

Todo esto, repito, es mi historia, cómo YO he vivido esta situación. Mi interpretación es consecuencia de MIS juicios, y me estoy volviendo muy susceptible creo. Quizá por el aislamiento.

Y sí, en el fondo sé que no debería haber salido de casa por un cartón de leche. Pero la arena de gatos era urgente. En serio.

sábado, 21 de marzo de 2020

El Enemigo

Me acuerdo de cuando empece a dormir en esta habitación. Los días que no trabajaba, solía oír a un palomo que había anidado  justo debajo de la ventana del cuarto de baño. Para mí el gorjeo del palomo se había convertido en indicativo de que tenía el día para mí. De que era mi día libre.

Me encantaba escucharlo. De hecho , hubo un par de veces que, a pesar de no tener que trabajar y de pasar la mañana en la cama , no lo escuché y la sensación de desasosiego que me inundó fue tal que deje comida en el alfeizar de la ventana para ver si así volvía de alguna manera .

Me parece que fue el mismo palomo el que volvió . Y si no fue el mismo, fue uno cuyo arrullo surtía el mismo efecto sobre mí. Los despertares de un miércoles , arrullo de pájaro , los estudiantes en la calle . El saber que no tenía nada que hacer . Café, tostada. A la tarde al fútbol o al cine, arrullo de paloma, otro día libre. La vida perfecta .

Me he dado cuenta de que la cuarentena esta llena de días libres. El arrullo de la paloma ha perdido su sentido liberador . Para mi compañero es todavía peor . A él nunca le gustó y ahora tiene el tiempo necesario para ponerle fin. El caso es que parece que el odio creciente hacia la paloma no hace más que alimentarla. Cada día que pasa esta más gorda , cada mañana canta más alto y gutural. No sólo eso sino que el otro día me pareció que su vuelo oscurecía mi cuarto al pasar . Como si se tratase de un dragón volando hacia nuestra aldea para abrasarla.

Me desperté hace un par de días sacudido por las vibraciones del gorjeo. Los cristales de la ventana reverberaban como la puerta del Peugeot del Fran después de ponerle su equipo de sonido nuevo.
Lo peor fue lo que vino a continuación . Los gritos de mi compañero :

- ¡¡La voy a matar !! Juro por Dios que la mato. No aguanto más.- estaba enajenado.

Me hacía gracia ver como se alteraba. Mientras yo perdía el tiempo en mi habitación, lo oía maquinando algo en la terraza. Al asomarme lo vi satisfecho admirando su obra entre sus manos . Había ideado un arma , el arma definitiva : una pata de cama con clavos en un extremo. Eso, unido a todos los palos de fregona de casa, formaba una lanza de más de cuatro metros de largo, como los dorus que llevaban los Hoplitas de la antigua Grecia .

- Esta noche acabo con ella.

Me fui a dormir tranquilamente. No escuché ni quejas ni arrullo a la mañana. Mi sorpresa fue que al salir de mi cuarto me percaté de que mi compañero no estaba , ni la lanza . Estaba solo en casa. Su ventana estaba abierta. Y allí pude ver a través de ella, junto a su nido, a la paloma burlona mirándome. Tenía el tamaño de un toro. Había un brillo inteligente en sus ojos e incluso quise entrever cierta sonrisa en su pico. Algo pareció moverse en su interior. Dirigí mi mirada a su panza y distinguí una silueta humana. Una pierna, un brazo moviéndose, presionando desde dentro, intentando escapar. La paloma gorjeó por última vez y echó a volar. Supe que no la volvería a ver. Se había comido a mi compañero de piso y, creo que, hasta la lanza de cuatro metros. Me quedé patidifuso. Ahora vivo solo. No tengo paloma que cante bajo mi ventana ni con quien hablar durante estos días.

Me queda este diario y una certeza : el odio solo sirve para hacer más fuertes a nuestros contrarios.
La sociedad ha quedado dividida en dos facciones:

- Por un lado están los buenos ciudadanos responsables, que opinan que la cuarentena tiene que ser la prioridad número uno de todos nosotros. Cualquier otra idea es un atentado contra la salud pública y la solidaridad.

- Y por otro están los que cuestionan la importancia de la cuarentena por encima de todo. Y aunque la respetan y son precavidos, relativizan las consignas alarmistas.

Los del primer grupo, los buenos ciudadanos, llaman a los del segundo grupo "gilipollas", "desgraciados", "asesinos en potencia" y no entienden cómo pueden tener amigos tan irrespetuosos.

Nótese la ironía del caso.


                                                       - Infectada289/k - 

viernes, 20 de marzo de 2020

#Contágiate

Te puedes contagiar del Coronavirus, igual que te contagiaste de gripe, podrías pasarla sin más o morir. (Si ocurre lo segundo, no tendrás tiempo para lamentarlo).

Te puedes contagiar del Coronavirus, de la misma manera que te puede atropellar un camión. Tu precaución es la misma, igual que miras a los lados antes de cruzar, supongo que no irás chupando guantes de las papeleras o pomos de hospitales.

Te puedes contagiar del Coronavirus, pero de lo que no debes contagiarte es del miedo al Coronavirus. 

Una cosa es una pandemia, y otra cosa el miedo a una pandemia. Deberían ser dos entradas diferentes en wikipedia, y cursan efectos diferentes. Pero como wikipedia no los ha diferenciado, hay un atasco epistemológico importante. 

Por eso yo apostaría por diferenciarlos: por un lado dejamos la primera en su acepción conocida, esto es pandemia: del griego pan = todos ; demos = pueblo. En la rae: enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

Y por otro lado, para la segunda acepción apostaría por usar pandemonium (del latin pan = todos ; y  demonium = a.k.a lucifer, el demoni (en catalá), satanas, el hombre del saco, el hijodeputa de messi, Nick Cage desde que hizo la roca,  el negro del whatsapp, es decir la representación del mal, del miedo) en resumen, significa, todos los miedos.

La pandemia se cura o pasándonosla por victoria (cuando los chinos encuentren la vacuna) o pasándonosla por derrota, es decir, muriéndonos todos (técnicamente también muere el bicho). Antes o después pasaremos de fase, de hecho, como vivimos en un mundo donde los sucesos ocurren tan demencialmente acelerados  tus sensaciones al respecto a posteriori serán pocas o ninguna. Me arriesgo a pensar que queden más restos de algún tipo de movimiento moderno tipo #abraza-a-las-enfermeras/ros germinando en vídeos virales muy emotivos, y muchos tíos en la cárcel (...) (perdón por mi rancio humor).

El pandemonium en cambio trae muchos matices nuevos. Primero, es la primera vez que se retransmite en directo, tenemos hasta un marcador diario; si se muere alguien en Aruba mañana no sé como cojones lo hacen, pero al instante ya suma. Luego tienes seis diarios  gratuitos al alcance de un clic, muy gustosos de que tus días encerrado se hagan interminables para que te embadurnes bien en todas las aristas de este iceberg sin-igual de información y des-información, morbo e incendios mentales. Todo ello hace que el lodo se extienda dentro de tu cuerpo calloso cerebral, tienes kilos de información, ¿te sientes preparado? Para montar tu propia enciclopedia de lo que pasa de aquí a Corea, seguro que sí. ¿Pero sabes lo peor? No solo no te has puesto a salvo, sino que tu Lucifer está creciendo.

Un ejemplo de lo maleables que somos. Cuando aparecieron las primeras películas de terror, un tío en Pittsburg pensó que la gente se iba acojonar bastante y entendió que aunque la seguridad (objetiva) iba a ser la misma, la percepción de la seguridad iba a cambiar. Así que decidió apostar por un tipo de puertas más gruesas, que acabarían siendo conocidas como puertas blindadas. Las desarrolló, y ¿que pasó? Se forró. Entendió perfectamente por donde iban los tiros.

Ya me voy. Solo una última. A un genio del marketing de UNICEF en los 90 se lo ocurrió impactar de nuevo en nuestro cuerpo calloso , diciéndonos, gritándonos más bien en bien logradas placas azules (color de la verdad y la justicia), que se moría un niño cada 5 segundos. Dicen que cuando se lo contó a Koffi Annan se le cayó el café encima del acojone, a lo que la lustrosa mente añadió, que con lo que costaba ese café derramado podríamos ya haber salvado a uno. 

En su momento tuvo su impacto, UNICEF aumentó su recaudación, ¿y hoy?, sorpresa, sigue muriendo un niño cada 5 segundos, y a nadie se le cae el café.

El miedo es una creación mental propia, necesaria y peligrosa a partes iguales, según tu relación con él, puedes alimentarlo o desactivarlo. Depende solo de tí. No digo que te eches a la calle, no va de eso, digo que te observes, al fin y al cabo, él no te dejará de observar nunca. Además, ahora mismo hay alguien en Pittsburg, Beijing, Moscú, Paris y un largo etc.. pensando en sacar beneficios de tu miedo, de Nuestro miedo. Las puertas blindadas van a ser una broma comparado con lo que viene.

Si te tienes que contagiar del corona, te contagiarás, del miedo, por favor no. 


- von alamein -




All Things Must Pass - George Harrison (1970)
Sunrise doesn't last all morning. 
A cloudburst doesn't last all day
Seems my love is up and has left you with no warning
It's not always going to be this grey
All things must pass
All things must pass away

Sunset doesn't last all evening
A mind can blow those clouds away
After all this, my love is up and must be leaving
It's not always going to be this grey
All things must pass
All things must pass away

All things must pass
All things must pass away

None of life's strings can last
So, I must be on my way
And face another day

Now the darkness only stays the night-time
In the morning it will fade away
Daylight is good at arriving at the right time
It's not always going to be this grey
All things must pass
All things must pass away

All things must pass
All things must pass away

Todo Pasará
El alba no dura toda la mañana.
Un chaparrón no dura todo el día.
Parece que mi amor se ha levantado y se ha ido sin avisarte.
No va a estar así de gris para siempre.
Todo pasará,
todo pasará un día.

Todo pasará,
todo pasará un día.

El ocaso no dura toda la tarde.
La mente puede hacer que salgan volando esas nubes.
Al fin y al cabo, mi amor se ha levantado y tiene que irse.
No va a estar así de gris para siempre.
Todo pasará,
todo pasará un día.

Todo pasará,
todo pasará un día.

No hay hilo de vida que pueda durar.
Así que tengo que irme
y afrontar un nuevo día.

La oscuridad se queda mientras es de noche.
Por la mañana se desvanecerá.
La luz sabe llegar en el momento apropiado.
No va a estar así de gris para siempre.
Todo pasará,
todo pasará un día.

Todo pasará,
todo pasará un día.


Lolita (Vladimir Nabokov)

"Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con su metro cuarenta y ocho de estatura, sobre un pie enfundado en un calcetín. Era Lola cuando llevaba puestos los pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos fue siempre Lolita."

jueves, 19 de marzo de 2020

El verdadero enemigo

Otro día más,
Las mismas paredes y el mismo final,
Pero la locura crece.
Delirios de realidad,
De respirar dudas y no mirar atrás,
Mientras en la cuna mecen
Al desastre recién nacido
Con biberones de miedo
Y nanas de mal agüero.

Llega la noche y olvido
Quien hay tras el espejo
Quien maneja los hilos
Y nos somete al encierro:
El planeta que lanzó el ataque
Para luchar contra su cáncer,
Un descanso merecido
Antes del siguiente asalto.

¿Y CUANDO ABRA LA PUERTA?


Después de 6 días de “encierro”, me voy acostumbrando. Voy creando una rutina que no es del todo perfecta todavía, pero esto va para largo. Tiempo hay para que sea perfecta, aunque no sé si quiero que lo sea. Que confusión.

¿Y cuándo todo esto se acabe, cuando vuelva a la realidad en la que vivía antes y choque con la nueva realidad que el coronavirus a fuerza ha creado, que va a pasar? ¿Qué realidad voy a elegir? ¿Qué realidad va a elegir el resto de personas, amigos, familia…? Quizás cambio yo y el resto no. Quizás cambia el resto, pero yo no. Otra vez, que confusión.

Me imagino que lo sabré cuando abra la puerta.

GRACIAS

Por fin había comprendido a nivel experiencial (y no meramente teórico) que la felicidad, la verdadera FELICIDAD no está sino dentro. Que nunca vamos a encontrarla en ningún otro sitio. Y que de hecho lo de fuera, donde siempre la buscamos tozudamente, no hace más que distraernos de encontrarla y alejarnos de ella.

Aprendí que hay que parar, mirar hacia dentro y limpiar. LIMPIAR LIMPIAR y LIMPIAR. Deshacernos de la turbiedad acumulada con los años. Entonces, y sólo entonces, la luz podrá emerger e inundar nuestra mente y estaremos conectados con nuestro verdadero ser. Y lo sé porque lo he vivido.
Lo de fuera no importa. Lo de fuera sólo distrae.

Y de repente, la vida me viene con nuevas circunstancias, lo de fuera cambia por completo y se suspenden todas las distracciones cotidianas. ¿Y qué hago yo? Me angustio, genero sufrimiento: "Ay, que será de mí sin mis distracciones cotidianas, ay que sola me siento, ¡ay! esto yo no lo quería ni me lo esperaba..."

Claro que no lo quería ni me lo esperaba. De otro modo la lección no estaría completa.

GRACIAS VIDA

   - Infectada289/k - 

Todos juntos

Llevo ya unos días encerrado. Me ha salvado el hecho de estar rodeado de gente y la rutina diaria.

Me suena el despertador, mi madre asoma la cabeza por la puerta:
-¿ Como estás hijo ?

Sin darme tiempo a responder alguien grita: "¡El desayuno esta listo!". Y salto de la cama. En el salón están todos, estáis todos, sentados en la mesa, en el suelo, de pie, mirando el móvil, hablando. Saludo ¿todo bien ? No recuerdo con quien habló un rato, nos reímos. Leo, juego al ordenador . El ruido del salón no llega aquí.
Me pregunto qué estarás haciendo , no he hablado hoy contigo. No estás en el salón, ni en la cocina, pero al cabo de un rato te encuentro. Hablamos en la terraza y en el jardín. Todo bien. Qué bonita eres. No me gusta esa tos. Cuídate.

Se me acaba el día y no he hecho nada. Hago algo de deporte y ceno en el salón. Ahí están todos. Todos bien. Nos resumimos el día, comentamos las novedades de la tele, el presi, el rey. La muerte asoma la cabeza por la puerta con su guadaña.
-¿ Quien te ha dejado entrar?- no alcanzo a ver quien lo grita. Pero alguien conversa con ella airado bajo el quicio de la puerta.
- Somos jóvenes y estamos sanos , anda vete.
La muerte obedece y se va , sim hacer ni un ruido, tal y como vino.
Se va haciendo tarde y me caigo de sueño. Ultim conversacion del día, buenas noches y a dormir.



A la mañana siguiente no hay despertador, el sol está bien alto, mi madre no está, nadie ha preparado el desayuno. No hay nadie en el salón. Solo se oye el zumbar del frigo. Tu no estás en la terraza , ni en el jardín. Estoy solo , estoy en cuarentena estoy ¿Contagiado?
No , mierda , simplemente se me olvido cargar el móvil

Llueve ahí fuera

 La luz es gris desde hace tres días. No hay sol. No se deja ver. Tengo la sensación de estar atrapado en una prisión de la que no puedo sal...